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“...valorizando así residuos sólidos de alta carga orgánica.”

¿Qué es la Metanización seca?

La Metanización seca es un proceso de aprovechamiento de residuos sólidos orgánicos (o de alta carga orgánica) que provienen de diferentes fuentes (industrias, agrícola, hogares) y que son reunidos dentro de digestores para que por medio de su fermentación se pueda producir/recolectar el biogás que producen los microorganismos que ahí se encuentran. Dicho biogás puede ser transformado para producir electricidad, combustible, calor o puede ser directamente utilizado como gas natural (Biometano, hay un proceso específico para cada objetivo). Los residuos restantes de dicho proceso pueden utilizarse como biofertilizante/abono.

En este proceso de muchas veces es necesaria la co-digestión (mezcla de residuos) para lograr un mejor balance nutricional y una mayor eficiencia en la producción de biogás

Este proceso tiene como ventaja su circuito corto, el poder valorizar los residuos generados y su no dependencia del clima para su producción (la temperatura es controlada, en el trópico se utiliza usualmente a 37°C para la franja mesofílica).

¿Cómo funciona la metanización seca?

La Metanización seca se produce en un rango de humedad de 45% a 85%. De forma general cualquier residuo que contenga una carga alta de materia orgánica es susceptible de utilizarse en este proceso teniendo en cuenta que cada combinación afecta el resultado y que a mayor carga orgánica mejores resultados se pueden esperar. Dicho esto, podemos encontrar a continuación una gráfica del potencial metanogénico de residuos que pueden utilizarse en la Metanización seca y como cada uno es más susceptible de generar mejores resultados que otro (no obstante, todos pueden ser valorizados y mezclados).

Residuos organicos y viabilidad de producción de biogas

¿Qué es un biodigestor?

Proceso de metanización seca

El principal componente de la Metanización seca son los biodigestores, ahí se acumulan los residuos orgánicos seleccionados previamente y se sella de forma hermética y/o con carpas. Por medio del proceso de descomposición de la biomasa residual y gracias a los microrganismos se degrada la materia orgánica a temperaturas controladas produciéndose el biogás. Así, el biogás es dirigido al usuario o consumidor específico dependiendo de las necesidades del proyecto, sea para producción de energía eléctrica, energía térmica o Biometano (equivalencia a gas natural). Cabe también resaltar que se debe recircular el lixiviado para re-inocular periódicamente y humedecer la biomasa (por medio de una bomba). Cuando se termina el periodo de la fermentación (45 a 60 días) se retira el digestato o material digerido y se lleva a compostar para ser utilizado como biofertilizante o abono.

Metanizacion seca y frecuencia de producción

Para que la producción de biogás sea continua se deben instalar o construir varios (tres o cuatro mínimos) para garantizar la producción continua de biogás. Cuando uno se detenga para un retiro del digestato y nuevo se cargue de biomasa, los otros seguirán produciendo biogás, de esta manera los picos de producción serán reducidos, es decir que se extraerá biogás de cada uno de ellos constantemente, pero en menor o mayor cantidad según el ciclo de producción de cada digestor para siempre tener la misma cantidad en salida.

Bajo los mismos principios de reutilización de desechos y valorización de la biomasa residual también existe la Metanización liquida que, como su nombre lo indica, se centra en el proceso de residuos de alta carga líquida para la generación de biogás.

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