Energía eólica en el horizonte

¿Qué es energía renovable?

Las energías renovables son tipos de energía cuya fuente y renovación es natural y lo suficientemente rápida como para ser consideradas inagotables desde una escala humana. Estas provienen de fenómenos naturales cíclicos o son inducidas por los astros (sobre todo por el Sol que genera calor y luz), pero también por la Luna (marea) y la Tierra (geotérmica). También, la renovación de la energía depende en parte de la velocidad a la cual es consumida, así como también la velocidad a la cual se regenera.

A su vez, la expresión energía renovable es la forma corta y usual del término “fuentes de energía renovables” o “energías de origen renovable” que es más correcto desde un punto de vista físico, aunque también se les conoce como energías limpias o energías verdes.

Su importancia y uso ha venido incrementándose a lo largo de los últimos años dado el fuerte impacto ambiental que genera el uso de energías fósiles, así como también el estado de consciencia de las personas y países por desarrollar tecnología que involucre fuentes de energía más amigables con el planeta.

Así, se diferencian 5 tipos de energía renovable; la energía solar, la energía eólica, la energía hidráulica, la energía proveniente de la biomasa (o bioenergía), y la energía geotérmica.

Energía solar

Paneles solares

La energía solar es la más conocida de las energías renovables debido a su mayor visibilidad. Hay diferentes maneras de aprovechar la radiación solar para generar energía, esto hace que existan varios tipos de energía solar, entre los que destacan 3, la energía solar fotovoltaica que convierte la energía del Sol en electricidad, la energía solar térmica que la convierte en calor y la energía termosolar o solar termoeléctrica que también produce electricidad. Para cada uno de estos tipos existen aplicaciones muy diferenciadas, desde el calentamiento del agua para la energía solar térmica hasta el consumo de electricidad en edificios para la energía solar fotovoltaica.

Esta es la más grande fuente de energía sobre la tierra, abundante, gratuita, presente en todo lugar y prácticamente inagotable. La tecnología no cesa de evolucionar y adaptarse para sacar el mayor provecho del Sol, aumentando cada vez más su rendimiento y confiabilidad aplicado a todo tipo de situaciones y objetos.

Energía eólica

Energía eólica

La energía eólica se obtiene al aprovechar la velocidad del viento, dicha energía cinética o mecánica es transformada en energía eléctrica (en la antigüedad también se utilizaban los molinos de viento para moler), como podría hacerlo un dinamo en una rueda de bicicleta. Los aerogeneradores o molinos de viento existen de diferentes tamaños, y si bien tienen la misma función varían mucho con respecto a la producción de electricidad según su talla (por cuestiones de espacio, los grandes suelen ser implementados en el mar, aprovechando de paso los fuertes vientos marinos).

Molinos de viento

Energía hidráulica

Represa vista de lejos

El agua es también una fuente renovable de energía ya que se regenera gracias al ciclo de evaporación y lluvias. La energía hidráulica aprovecha los movimientos del agua generados por el sol y la gravedad a través del ciclo del agua, las mareas y las corrientes marinas (pueden aprovecharse cascadas naturales o artificiales, entre otros).

La humanidad lleva aprovechando esta energía desde hace siglos, utilizando por ejemplo los molinos de agua para moler granos, esta evolución ha permitido que hoy en día existan represas que aprovechan dicho principio para la generación de energía eléctrica (en algunos emplazamientos existen centrales minihidráulicas situadas en ríos que aprovechan pequeños saltos de agua para generar electricidad mediante turbinas para pequeñas o medianas industrias).

No obstante, el uso de la energía hidráulica tiene sus inconvenientes, sobre todo cuando se habla de la continuidad del agua. Por ejemplo, la creación de una represa cambia todo el ecosistema de la zona, bloquea la navegación, impide la migración de especies animales y hasta la transferencia de sedimentos.

Bioenergía o energía de biomasa

Jardin Botánico Bogotá 3

La bioenergía es un tipo de energía renovable procedente del aprovechamiento de la materia orgánica, de residuos de plantas, personas o animales. Dependiendo del origen de la bioenergía existen varios tipos, como el biogás, procedente del tratamiento de residuos orgánicos animales/vegetales (utilizando la Metanización seca y líquida) o la biomasa que se obtiene del procesamiento de materia orgánica, mayoritariamente agrícola o forestal, así como también puede producirse biodiesel y biocarburantes al procesar aceites vegetales o grasas animales (gracias a la biomasa y al biogás puede crearse sea energía eléctrica, combustible, y hasta calor).

Esta fuente de energía es la más antigua, ya que desde tiempo remotos se utiliza la biomasa para fines específicos (por ejemplo, quemar la madera para producir fuego).

No obstante, el biogás (proveniente de la biomasa) resalta por encima de varias de estas energías ya que puede generar de una forma mas estable y constante diferentes tipos de energía (electrica, termica, entre otras).

Energía geotérmica

Calor de la tierra

La energía geotérmica es una de las energías renovables menos conocidas, esta aprovecha el calor interno de la Tierra para generar electricidad y/o calor, dependiendo del tipo de instalación. A su vez, tradicionalmente ha sido utilizada desde los tiempos de los romanos mediante el aprovechamiento de las fuentes termales naturales.

Se puede clasificar según la temperatura de la corteza de la Tierra y puede variar entre geotérmica de muy baja temperatura (entre 20C y 50C) hasta geotérmica de muy alta temperatura (entre 150C y 400C). También, entre más se descienda en la corteza terrestre, más calor se puede sentir (más o menos 3°c por cada 100 metros), principio aplicado para la recolección de dicha energía.

Cada tipo de energía renovable puede ser mejor aprovechada según cada caso, y su uso debe ser de acuerdo al contexto y objetivo que se quiera alcanzar. Así, si la zona es propicia para la recolección de energía solar puede ser interesante utilizar paneles solares, o si se manejan grandes cantidades de residuos orgánicos la bioenergía es la respuesta, así como el aprovechamiento del caudal de un rio puede también indicar una inclinación más favorable hacia la hidroenergía. Tantas posibilidades que no impactan negativamente nuestro planeta hacen que estas alternativas verdes estén cada vez más presentes en nuestra cotidianidad.

Fuentes: 1, 2 y 3.

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